En numerosas oportunidades los técnicos de diferentes instituciones de investigaciones agropecuarias se ponen a trabajar en lo que necesita el productor. Entre estas se destacan diferentes alternativas productivas, en procura de generar una mayor diversificación y de que el productor incremente sus ingresos mediante la generación de otra fuente de estos.

La provincia cuenta con regiones que permiten que las alternativas productivas puedan ser llevadas a cabo. Y hay instituciones y técnicos que trabajan para desarrollarlas.

En esta oportunidad, en el marco de la jornada de Arándanos y de nuevas alternativas de frutales, que de manera virtual realizó la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) la semana pasada, Aldo Berettoni, de la sección Horticultura, se refirió al manejo del cultivo de la blueberry en Tafí del Valle.

Para que el cultivo del arándano en Tucumán, que actualmente vuelca su producción durante septiembre, octubre y noviembre, se vuelva más competitivo se busca ampliar la oferta de fruta a un período comprendido entre diciembre y marzo. Debido a ello se planteó la posibilidad de incorporar variedades con altos requerimientos en horas de frío en una nueva zona de producción con características diferentes al piedemonte.

En octubre de 2010, en la subestación que la Eeaoc tiene en Tafí del Valle, se implantó una colección de 15 variedades de arándano, con alto requerimiento en horas de frío -entre 500 y 1.200 horas-, con el objetivo de buscar variedades que se adapten a las condiciones de nuestros valles intermontanos.

Las variedades estudiadas son Northern Highbush (Bluecrop, Elliot, Legacy, Brighitta, Bluejay, Chandler, Duke y Bluegold), Southern Highbush (Emerald, Jewel, y Star) y Rabbiteye (Powderblue, Alapaha, Ochlockonee y Vernon).

En cada una de ellas se determinó el rendimiento, y parámetros de calidad de fruta: firmeza, calibre y sólidos solubles.

Selección

De todas las variedades evaluadas se eligieron las cinco que mejor se adaptarían a un esquema de producción comercial en la zona. Y de estas se detallan sus características más sobresalientes:

• Bluegold: se destaca por ser la primera en entrar en producción, a partir de la segunda semana de diciembre hasta la primera semana de febrero. Fruta de muy buen calibre, grados brix y firmeza, con niveles de rendimiento altos.

• Bluecrop y Legacy: para el período medio de producción, a partir de la primera semana de enero hasta la segunda semana de febrero. La primera variedad presenta mejor calibre y rendimiento. Legacy se destaca por su sabor y firmeza.

• Ochlockonee: entra en producción a partir de la tercera semana de enero hasta la tercera semana de marzo -es la más tardía-. Fruta de buen calibre, sólidos solubles, firmeza y rendimiento.

• Powderblue: produce a partir de la tercera semana de enero hasta la segunda semana de marzo. Fruta de menor calibre que la anterior, pero muy buenos valores de sólidos solubles, excelente firmeza y buenos rendimientos.

Exportación

Al considerar los parámetros evaluados -desde la segunda semana de diciembre hasta la tercera de marzo- y al analizar la oferta de fruta de Chile se observa que en este tipo de valle se cubriría la mayor parte del segmento de comercialización de fruta del país vecino, con la ventaja de que con las variedades Ochlockonee y, en menor medida, Powderblue se podría abastecer el mercado durante febrero y marzo, cuando los volúmenes de fruta chilena caen marcadamente.

Esto además daría la posibilidad de mandar fruta por barco, y de que llegue a destino con buena calidad durante todo marzo, período en que se recuperan los precios ante la caída de los envíos desde el hemisferio sur.

Pero no solamente se podría pensar en la exportación, sino también en volcar parte de esta producción al mercado interno, que cada año va incrementando el consumo de esta fruta.

Esta nueva alternativa permitiría una mejor utilización de la infraestructura de empaque y de frío existentes en Tucumán, y una mejor utilización de los trabajadores contratados para que realicen la cosecha evitando, de esta manera, la tradicional migración de cosecheros a otras actividades.